Una mesa de mezclas analógica es un tipo de mesa de mezclas en el mundo de la producción y que, al contrario que las mesas de mezcla digitales, funciona con entradas y salidas de señales analógicas. Estas además suelen incluir un mezclador analógico acompañado de algunas funciones digitales, como son un procesador de efectos, la función estéreo o el envío multipista vía USB a un ordenador.
Casi cualquier mezclador está equipado con una o más entradas XLR para micrófonos, y junto a estas se encuentran las entradas de línea para conectar instrumentos u otros dispositivos con conectores de 6,35 mm. Las señales estéreo se conectan en las entradas de los canales estéreo. La señal sale de la mesa de mezcla vía las salidas jack o XLR con destino al amplificador o unos altavoces activos. Si se trata de una mesa de mezclas con amplificador puede conectarse directamente a unos altavoces pasivos.
Para cada canal, estas mesas de mezclas disponen de un fader o un rotatorio con el que se controla la intensidad del volumen en el canal. Contiguo a estos se encuentran los controles de ecualización para cada canal, con los que se controlan los tonos y detalles del audio, y un botón de envío auxiliar que conecta la señal directamente con los altavoces de monitorización. Para cada canal también existen todo tipo de salidas y entradas independientes, como por ejemplo las RCA, con las que se conecta la mesa de mezclas tanto a elementos de grabación o reproducción como a instrumentos o dispositivos.