General
Una vez montado, el diminuto Moog Mavis tiene la flexibilidad sónica de un gimnasta olímpico. Este potente sintetizador analógico basal viene cargado con una bahía de patches de veinticuatro y unas dimensiones aptas para Eurorack. Perfecto para cualquier aficionado a la tecnología, haya tocado o no un sintetizador antes, este pack no requiere mucho trabajo. Basta con montar la placa de circuitos en la carcasa y fijarla en su sitio con los tornillos incluidos. A partir de ahí, Mavis puede servir como sintetizador de sobremesa o como módulo en una pared Eurorack. Mientras tanto, en su núcleo, Mavis tiene un solo oscilador, un filtro, amplificador, LFO y envolvente ADSR, y como es semi-modular, esa gran bahía de parches se puede utilizar para personalizar completamente la mitad de la arquitectura, lo que significa que ofrece muchas más opciones de control de lo que su panel de control te haría creer.
El Moog Mavis
Como ya hemos insinuado, la magia de Mavis reside en la bahía de parches. Estos veinticuatro puertos no sólo hacen de esta unidad un digno complemento del Eurorack, sino que pueden conectarse a otros equipos Moog como el Mother-32 o el DFAM para ampliar la configuración. Aunque el oscilador es bastante simple, no sólo ofrece un diente de sierra, una onda cuadrada y todos los bits intermedios, sino una forma de onda Fold adicional que se puede desplegar para esculpir sonidos que nunca antes habías oído salir de un Moog. Otro sabroso extra es un generador Sample & Hold que da vida extra a funciones como el LFO. En resumen, Mavis es un pequeño sintetizador muy completo, y puesto que viene con todo el caramelo Moog que puedas desear, merece la pena la inversión.