General
El Orba es quizá la herramienta de creación musical electrónica más intuitiva que existe. No hace falta ser músico para tocar este instrumento semiesférico; de hecho, tiene más en común con un teléfono inteligente, un trackpad o un mando de videojuegos que con una guitarra. Si se toca golpeando la superficie segmentada, se pueden disparar sonidos como notas de sintetizador, pero esa es la forma más básica de decirlo, ya que toques lo que toques, Orba responde de la misma manera. Así que puedes golpearlo ligeramente, deslizar un dedo por él, inclinarlo, girarlo e incluso agitarlo, y responderá adecuadamente. También dispone de una función de bucle que permite programar baterías en cuestión de minutos, mientras que el altavoz integrado permite llevar y tocar el Orba en cualquier parte. Incluso puedes conectarlo por Bluetooth o USB y controlar tu DAW por MIDI. La idea que hay detrás de este gadget es tan asombrosamente sencilla y, sin embargo, el efecto es tan bueno que puede servir incluso a músicos y productores experimentados con un mundo de ideas nuevas.