General
Repleto de dos cámaras de resonancia y no pensado para sentarse sobre él, el Drum Cajon del fabricante holandés El Cajon Percusion está diseñado específicamente para bateristas. Tocar el cajón no es tan fácil como parece. No sólo estás sentado encima del instrumento en lugar de detrás de él, sino que además golpeas una superficie vertical en lugar de un parche horizontal. Cuesta un poco acostumbrarse.
El cajón de percusión ECP400DCP Drum Cajon
El cajón tiene dos cámaras de resonancia. La grande en la parte inferior se utiliza para tocar el bajo, ya sea con las manos o con un pedal de tambor especialmente diseñado con un batidor de cajón para obtener esa auténtica experiencia de percusión. La cámara de resonancia superior es mucho más pequeña y, como tal, da forma a un sonido más agudo y brillante que se realza con las bordoneras colocadas en su interior cuando se golpea la parte superior como si fuera un tambor. Además, cabe destacar que el ECP400DCP se toca de lado y no de frente.
El cajón definitivo para bateristas
Para tocar el cajón no hay que sentarse encima. Lo mejor es buscar un trono de batería, un pequeño taburete o un segundo cajón para sentarse. En combinación con un pedal de batería, escobillas de cajón y un hi-hat, el Drum Cajon se convierte básicamente en una batería completa, perfecta para pequeñas actuaciones acústicas. Las cámaras de resonancia separadas para el bajo y la caja pueden amplificarse individualmente y el ECP400DCP mide 30 x 30 x 60 cm.