General
La hiperpopular cuarta generación del KRK Rokit se ha jubilado, dando paso a la era de la quinta generación del KRK Rokit 8 G5. Créase el bombo: este favorito de los fans nunca, nunca debe ser subestimado. La edición de 8 pulgadas del Rokit G5 es grande, lo que lo convierte en una opción más interesante para músicos, productores y escritores que trabajen en proyectos de mayor envergadura. Piensa en trabajos orquestales, EDM y cualquier cosa que necesite profundidad extra en las frecuencias bajas. Sólo asegúrese de que tiene suficiente espacio para este monstruo, ya que más graves requieren más espacio, de lo contrario se encontrará con una mezcla deformada que crea más problemas que soluciones.
Monitor de estudio KRK Rokit 8 G5
Con 8 pulgadas, obtendrá una amplia reproducción de audio respaldada por una respuesta de frecuencia de rango completo, simplemente porque no se puede mezclar lo que no se oye. Las frecuencias graves llegan hasta 32 Hz (-10 dB) o 42 Hz (+/-3 dB), lo que es más que suficiente; si quiere profundizar más, tendrá que subir de precio. En esencia, el Rokit 8 mantiene este tipo de rango de frecuencias al alcance del estudio principiante, donde el presupuesto marca la diferencia. Sin embargo, si estás considerando ir tan lejos, te recomendamos que busques algún tratamiento acústico, como paneles absorbentes y trampas de graves, y tal vez algunos soportes de monitor, para que estés seguro de que estás obteniendo el mejor rendimiento de tu Rokit.
Opciones de gama alta
Este monitor viene con tres modos de funcionamiento diferentes: Mix, Focus y Create. El ajuste Mix es ideal para la fase de mezcla, que probablemente será el modo más utilizado. El modo Focus, por su parte, es un modo muy valioso pero más especializado que enfatiza las frecuencias medias, donde se encuentran los instrumentos más importantes de la producción, por lo que suele ser la zona de la mezcla que requiere más atención. Por último, el ajuste Create permite una escucha más informal, por lo que es perfecto para el proceso de composición (la fase anterior a la de mezcla, más crítica). Otra función muy útil es el banco de ajustes de ecualización que, en otros tiempos, ni siquiera se tocaba, ya que el sonido neutro durante la mezcla solía considerarse imprescindible, pero como cada vez más productores son conscientes de la coloración acústica del espacio en el que trabajan, algunos ajustes de ecualización son bastante útiles a la hora de compensar cualquier acústica que no sea óptima.