General
El Moog Subsequent 25 es un sintetizador analógico parafónico compacto que se presta bien a su uso en un equipo de teclado. Un rápido vistazo al panel de control nos dice que este modelo está construido sobre una base sólidamente funcional. Dispone de dos osciladores con sincronización dura, un mezclador con suboscilador adicional y generador de ruido, un filtro, velocidad de deslizamiento ajustable y dos conjuntos de envolventes ADSR. En muchos sentidos, esto parece la misma base, o ligeramente menos abarcadora, sobre la que está construido el MiniMoog. Aunque esto pueda parecer así, vamos a averiguar si es realmente cierto.
Bajo el capó del Moog Subsequent 25
Este modelo de Moog viene con una gran cantidad de funciones que, según Moog, se encuentran bajo el capó. Se puede acceder a todos estos parámetros a través del propio Subsequent 25 o mediante MIDI y el Editor/Biblioteca gratuito. Por ponerte un ejemplo: el control de filtro del panel frontal te permite usarlo en combinación con corte, resonancia, drive, envolvente y escalado de teclado, pero abre el capó y tendrás acceso a los ajustes de sensibilidad al tacto y número de polos de filtro (6, 12, 18, 24 dB), así como a los niveles de audio externos, las opciones de pitch bender, monofónico/parafónico y el tipo de deslizamiento. Hay muchos más parámetros ajustables, pero la conclusión es que este sintetizador tiene muchos más trucos en la manga de lo que su tamaño compacto hace suponer.
Un auténtico Moog
A la izquierda, puedes encontrar el panel de conectores, incluyendo la salida de audio y las entradas. Es posible encaminar una señal externa al Subsequent 25 y hay conectores CV/gate para integrar sin problemas sintetizadores vintage y equipos Eurorack modernos. Hablando de moderno, tanto DIN-MIDI como USB-MIDI forman parte de las características y, como corresponde a un Moog genuino, la calidad del sonido es asombrosa, los mandos y botones ofrecen un tacto fiable y tienes los característicos paneles laterales de madera.