Las mezclas de las actuaciones en directo son cada vez más fáciles gracias a marcas como Allen & Heath. La prestigiosa marca británica presenta para la feria NAMM la serie dLive, consistente en tres tipos de rackmixers y otro trío de mesas de mezcla digitales. Unos se integran con otros y funcionan combinados de manera excelente. Haciendo más fácil tus tareas de producción en los directos y ampliando tus conexiones tanto como quieras.

El corazón de tu equipo
La instalación de tu equipo comienza en tus rackmixers de Allen & Heath, en esta serie los encuentras en tres tamaños. El dLive CDM64 es el más grande, con 64 canales de entrada de micrófono/línea y 32 salidas de línea XLR. Los otros dos modelos, más pequeños, son el CDM48 y el CDM32, que tienen 48 entradas y 24 salidas el primero y 32 entradas y 16 salidas el segundo. Gracias a XCVI FPGA Core, los tres pueden manejar hasta 160x64 canales con una frecuencia de muestreo de 92 kHz. Y por si fuera poco, puedes ampliar a cada uno de ellos con expanders, una interfaz de audio externa o los propios sistemas de monitorización de Allen & Heath.

El cerebro de tu equipo
Si el MDL es el corazón, las mesas dLive la Serie C son el cerebro. A través de un cable Ethernet pasa por ellas toda la información y se procesa. El modelo más potente de la nueva serie será el C3500 con 24 faders y dos pantallas táctil de 12 pulgadas. El C2500 y el C1500 12 tienen 20 y 12 faders respectivamente y una sola pantalla. Tantos canales como faders por supuesto. La gran ventaja de estos mezcladores digitales es que pueden apilar capas de canales llegando a alcanzar el control de 144, 120 y 72 canales respectivamente. Todo muy bien ordenado y fácil de entender y operar, la idea es que puedas mantenerte centrado en el espectáculo en lugar de perderte entre tantos botones y funciones en la mesa de mezclas.
Si quieres estar al tanto de las últimas novedades presentadas en la feria no te olvides de visitar nuestra página sobre de NAMM.
productos relacionados