Una cabina de guitarra se compone de uno o varios altavoces que van en un mueble de madera que puede estar cerrado o abierto, el amplificador cabezal va suelto. La cabina y el cabezal forman lo que se llama stack de guitarra. La ventaja de contar con una cabina y un cabezal sueltos, en lugar de un combo, es que puedes proveer al cabezal de altavoces lo suficientemente potentes para que se te oiga bien en el escenario. La señal del cabezal se puede conectar con varias cabinas. Un mueble cerrado produce graves bien definidos, uno abierto, por el contrario produce un sonido más sensual. Para conectar el cabezal con la cabina hacen falta cables de altavoz.